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"Si sé que existe Dios, la vida se ve de un modo. Si no lo sé, veo el mundo de otro, y lo cierto es que son dos formas de ver la vida que me obligan a situarme. Las consecuencias de ambas dos son tan grandes, que no puede ser que este problema me deje indiferente" Pablo Domínguez

miércoles, 17 de diciembre de 2014

La indignidad de Apple

Cuando el otro día me enteré de que Apple se ofrece a congelar los óvulos de sus empleadas, me fui corriendo a la puerta de su megatienda en la Puerta de Sol, (la misma que le mangó a los madrileños el histórico neón del Tío Pepe) para unirme a las miles de feministas que imaginaba estarían ya congregadas allí protestando por una propuesta tan insultante. Y efectivamente, había cientos de personas, pero no protestando, sino haciendo cola para apoquinar los 900 pavos que cuesta el nuevo iphone 6.
Una medida disfrazada de “apoyo a la maternidad” que no es otra cosa que un insulto a las mujeres que trabajan y que además quieren ser madres. La voracidad de las empresas ha llegado a un límite difícil de imaginar. Las declaraciones de Tim Cook, actual director ejecutivo de Apple Inc., están cargadas de demagogia cuando afirma cosas como: Nosotros queremos darle poder a las mujeres en Apple para que realicen el mejor trabajo de su vida mientras cuidan a sus seres queridos y crían a sus familias”. Señor Cook, ¿Cómo van a cuidar las mujeres de sus seres queridos y criar a sus familias si las está usted incitando a que aplacen su maternidad congelando sus óvulos?
La indignidad de Apple 2La medida no pretende otra cosa que exprimir el talento de las mujeres durante el mayor tiempo posible. Eso, desde el punto de vista de una empresa, es lícito, pero lo que es inmoral es que lo haga a costa de sacrificar su propia maternidad. Porque si los años de mayor fertilidad coinciden con los años de mayor aporte a la empresa, también son esos mismos años en los que las madres mejor pueden ofrecer su fortaleza física en beneficio de su propio hijo. ¿A qué edad se les va a permitir a las empleadas de Apple recuperar sus óvulos? Imaginemos que Tim Cook, que hoy tiene cincuenta y cuatro años, fuera Tina Cook ¿Sería este un buen momento para ser madre? ¿Consentiría Apple que su directora ejecutiva cogiera la baja por maternidad, o esperamos un poco más?
La indignidad de Appel 3A la presión que ya tienen las mujeres para poder ser madres mientras trabajan, ahora se añade esta “oportunidad”. ¿Quién mordió la manzana de Apple, Adán? Mal negocio para Eva. Al final acabamos todos fuera del Paraíso. Las cosas ahora se están poniendo más feas para las mujeres. Esto no es una oportunidad, es un camino de dirección obligatoria. No nos engañemos.
Apple y Facebook, que también camina por está por esta “generosa” senda de la criopreservación para sus empleadas, además de ser dos de las empresas más poderosas del planeta, son la vanguardia de las nuevas tecnologías. Están en condiciones de ofrecer alternativas para fomentar verdaderamente la maternidad, están más que capacitadas para dar soluciones para compaginar la vida laboral con la familiar. Desde el trabajo en casa, hasta guarderías en los propios centros de trabajo, las posibilidades sólo dependen de la imaginación y la buena voluntad. Pero me temo que a los dos colosos no les salen las cuentas. Los 20.000 dólares que cuesta la congelación de los óvolos deben ser pocos en comparación con otras medidas. Apple ya ha dado muestras de su desbordante imaginación contable desde el día que consiguió que la Agencia Tributaria española les devolviera pasta al declarar pérdidas ¡Toma!
La indignidad de Appel 4La propuesta es un atropello a la naturaleza, a la dignidad de la mujer y a las más elementales formas éticas de comportamiento empresarial. Los avances para la plena integración de la mujer en el mundo laboral aún distan mucho de estar a la par con los del hombre. Porque mientras se siga manteniendo la primitiva idea de que la mujer tiene que elegir entre tener hijos o desarrollar una carrera laboral seguiremos en las mismas. La solución no pasa por aplazar la maternidad hasta la edad de la “abuelidad”, la solución pasa por entender que la igualdad no consiste en cortarle los tobillos al más alto, o ponerle alzas al bajo. La igualdad se consigue al respetar una diferencia fundamental entre el hombre y la mujer: la maternidad.
José Cabanach

DEFINICIÓN DE EUGENESIA

 
La etimología del término eugenesia hace referencia al “buen nacimiento”. Se trata de la disciplina que busca aplicar las leyes biológicas de la herencia para perfeccionar la especie humana. La eugenesia supone una intervención en los rasgos hereditarios para ayudar al nacimiento de personas más sanas y con mayor inteligencia.

Los defensores de la eugenesia aseguran que esta práctica alivia el sufrimiento (al evitar que nazcan personas con malformaciones o graves enfermedades, por ejemplo) y permite que la sociedad ahorre recursos. Sus detractores, en cambio, consideran que la eugenesia es contraria a la ética y creen que la manipulación de estas leyes biológicas es inmoral.
La selección artificial, el diagnóstico prenatal, la ingeniería genética y el control de natalidad son mecanismos propios de la eugenesia. A lo largo de la historia, esta práctica ha sido utilizada como justificativo para practicar la discriminación, obligar la esterilización de grupos sociales y hasta exterminar a las razas o etnias consideradas como inferiores.
Eugenesia y xenofobia
La eugenesia supo gozar de prestigio social y fue apoyada por personalidades como Winston Churchill y Alexander Graham Bell. Sin embargo, a partir de su vinculación con las políticas raciales impulsadas por el régimen nazi en Alemania, esta disciplina comenzó a ser condenada.
Los nazis incluyeron en su retórica el concepto de “vida indigna de ser vivida” para impulsar la eugenesia en los grupos sociales que consideraban “desviados” (discapacitados físicos y mentales, homosexuales) y “conflictivos” (judíos, gitanos, comunistas). El argumento llevó a que los científicos alemanes realizaran experimentos genéticos con los seres humanos.
Sin embargo, no fueron los alemanes los únicos en apoyar la eugenesia, en países como Suecia y Estados Unidos, también se realizaron programas de eugenesia que tenían por objetivo de proponer un pueblo uniforme, de rasgos definidos y “pura sangre”. Para este efecto se realizaron programas de esterilización para asegurarse la reproducción de aquellos individuos que contaran con la dotación física e intelectual esperada. Muchas víctimas sufrieron estas medidas, en su mayoría eran alcohólicos, epilépticos, ciegos o sordos o mujeres consideradas promiscuas o criminales. Los etiquetaban como débiles mentales y aseguraban que era la mejor forma de asegurar el porvenir de las sociedades. Además proponían que la esterilización era la mejor solución a la pobreza.
En Estados Unidos hubo un caso que conmovió a todo el pueblo. En 1924 Carrie Buck, una huérfana que vivía en una casa de adopción, fue violada por el sobrino de sus padres adoptivos; al poco tiempo supo que estaba embarazada. Tenía 17 años y era una chica como cualquier otra; sus padres adoptivos la ingresaron en un hospital para epilépticos y enfermos mentales para evitar que su situación mansillara el apellido de la familia. Carrie fue condenada a la estirilización; pero no cedió fácilmente. Recurrió a la Corte Suprema de Justicia en el que se enfrentó al entonces director de ese hospital. Perdió y en 1927 fue estirilizada. Uno de los argumentos del jurado fue “Tres generaciones de imbéciles son suficientes” (intentaban expresar que el gen Buck era deficiente).
Ésta es solamente una de las miles de historias que existen en torno a la eugenesia. Se sabe que la principal razón que llevó a los gobiernos a apostar por este tipo de programas fue el racismo, sexismo y xenofobia; es decir, la consideración de la superioridad de una raza sobre otra. Basta con recurrir a las estadísticas para comprobarlo.
En Escandinavia se esterilizaron a unas 63.000 personas entre los años 1934 y 1975; de las cuales el 90% eran mujeres a las que se consideraba “ineptas” para reproducirse. Del mismo modo en Estados Unidos las personas esterilizadas a la fuerza entre los años 1907 y 1960 eran en su mayoría afroamericanas, por lo que se puede leer claramente que la ejecución de estos programas se debió ligada a cuestiones racistas.


NOTICIAS QUE HACEN PENSAR....


SOCIEDAD

Día 25/09/2014 - 20.10h
Deben señalar con una «x» la historia de los pacientes crónicos si sospechan que les queda un año de vida. La decisión condiciona los tratamientos

Los médicos de Familia catalanes llevan meses preocupados por la posible repercusión de un protocolo impulsado por la consejería de Salud de la Generalitat en el que se les obliga a señalar con una cruz, en un programa informático, a los pacientes crónicos más complejos que podrían fallecer en los próximos meses.
Las suspicacias las ha levantado una pregunta que las autoridades sanitarias catalanas han introducido en el Programa de Prevención y Atención a la Cronicidad (PPAC) para la atención a este tipo de pacientes. «¿Le sorprendería que este paciente muriera en los próximos 12 meses?», aparece en la pantalla del ordenador de los facultativos. Esta pregunta les obliga a marcar la casilla del «sí» o del «no».
La respuesta afirmativa puede condicionar «el tratamiento que recibirá el paciente a partir de aquel momento», según denuncian médicos de atención primaria en un documento colgado en el blog del sindicato Médicos de Cataluña. «No es solo una pregunta de mal gusto expresada en términos poco profesionales, sino que si se responde afirmativamente puede influir en cómo es tratado ese paciente en su próxima visitaal servicio de urgencias o en la petición de atención domiciliaria», aseguran los facultativos en ese documento.
Últimos días
María Jesús Martínez, médico de familia del Centro de Atención Primaria del barrio de Sants de Barcelona, una de las profesionales sanitarias que suscribe la denuncia, considera «inaceptable» la pregunta y también el hecho de que se incluya en un protocolo médico estandarizado. «Esa pregunta no debe ser un motivo para clasificar a nadie», dice Martínez en declaraciones a este diario. Como ella, el resto de médicos que apoyan el documento se oponen tajantemente a estigmatizar a este tipo de enfermos. Eso es, precisamente, lo que ocurre si los médicos marcan la casilla del «sí».
Si el facultativo responde que cree que el paciente fallecerá en los próximos 12 meses éste pasa a ser etiquetado como paciente MACA, (Enfermedad Crónica Avanzada, en el acrónimo catalán). Así pues, se le identifica en el programa como enfermo de «últimos días», lo que antes se conocía como enfermos en situación terminal.
La consigna general de la Generalitat para estos enfermos es que el mejor sitio en el que pueden ser tratados es en su propio domicilio. «La filosofía podría entenderse si respondiera a criterios estrictamente médicos o clínicos, aunque el propio departamento reconoce que las nuevas orientaciones para el tratamiento de estos pacientes responden a motivos meramente económicos», precisan los médicos.
Este diario ha podido constatar tal afirmación. En el documento «Recomendaciones prácticas para la identificación y mejora de la atención a personas con enfermedades crónicas avanzadas» (MACA), la Generalitat establece como objetivo final del programa la «reducción de acciones innecesarias».
De este modo, según subrayan los médicos, «Salud limita el gasto de recursos hospitalarios y establece un programa de atención domiciliaria para personas con este perfil que, si bien en algunos casos puede estar justificado, no puede representar un modelo sistemático de tratamiento por el simple hecho del ahorro en gastos».
«La eficiencia no puede anteponerse en ningún caso al deber de paliar el dolor y el sufrimiento causados por una enfermedad, sin que las circunstancias económicas condicionen la atención recibida por el paciente», apuntan los médicos de atención primaria en el blog.
Aunque no hay una directriz concreta de recetar menos medicamentos, no realizar determinadas pruebas o no ingresar a estos pacientes en unidades de agudos, María Jesús Martínez y David Arribas, otro de los profesionales que suscribe la denuncia, aseguran que sí se les insta a que «pongan la lupa» sobre ellos «para evitar acciones innecesarias». O lo que es lo mismo, que focalicen la atención sobre ellos con el objetivo del ahorro.
Carga moral
«Tendría lógica si la premisa fuera evitar el encarnizamiento terapéutico, teniendo en cuenta únicamente el criterio médico, pero no es el caso», dice Arribas, quien reconoce que Salud quiere reforzar el control sobre este colectivo de pacientes «de forma específica». «No te da una instrucción explícita de que ahorres en medicación pero sí te dice que les observes más de cerca para evitar la polimedicación innecesaria», añade.
La doctora Martínez suscribe tal afirmación y acusa también al departamento de Salud, que dirige Boi Ruíz, de lanzar el plan «sin contar con la opinión de los profesionales que vamos a tener que desarrollarlo». «Nos imponen unas directrices que para nosotros nos suponen una carga moral y ni siquiera nos consultan», dice Martínez. Recuerda también a la consejería que los médicos de cabecera llevan «toda la vida» aplicando cuidados paliativos sin necesidad de marcarlo en un protocolo ni hacer ninguna clasificación.
«No se puede obligar a los profesionales a realizar ningún diagnóstico para hacer una discriminación negativa. Se debe ver con el tiempo la evolución de cada enfermo», afirma la facultativa del CAP de Sants. Ella y el resto de médicos que suscriben la denuncia y con los que ha contactado este diario aseguran que ya han elevado a la Generalitat su preocupación y malestar pero la pregunta sigue en los protocolos. Las autoridades sanitarias desmienten que eso suponga un empeoramiento del trato asistencial y médico a estos pacientes. Aseguran que el objetivo es evitar el encarnizamiento terapéutico y racionalizar las acciones.

La Generalitat quería pagar más a los facultativos que más historias señalaran
E. A.BARCELONA
La intención de la Generalitat iba más allá de forzar a los médicos a marcar a los pacientes terminales en su historia clínica. Su objetivo inicial era incentivar económicamente a los médicos que marcaran a los enfermos con un pronóstico vital incierto. Según ha podido saber ABC la consejería de Salud incluyó el trabajo de rellenado y etiquetación del protocolo que atañe a estos pacientes en las DPOs (Dirección por Objetivos) de 2014, una especie de prima anual (la cantidad oscila entre los 300 y 400 euros) que varía en función del porcentaje de cumplimiento que hayan obtenido a final de año. «Era algo inconcebible porque desvelaba, sin lugar a dudas, que la intención era básicamente la del ahorro, lo cual es inaceptable desde el punto de vista médico y moral», denunciael sindicato Médicos de Cataluña. En febrero de 2014, un mes después de comunicar la medida, los facultativos se reunieron con responsables del Instituto Catalán de la Salud y les expresaron su oposición a la iniciativa, que, finalmente, fue retirada.



Fuente: ABC

Niños sin rostro... la falsa filantropía

El progre es ese tío que ha logrado hacer pasar su cinismo por filantropía. La última hazaña filantrópica del progre consiste en reclamar aborto libre, a la vez que prohíbe que los padres puedan propinar a sus hijos un cachete si se ponen brutos. Vista desde la perspectiva progre, la aparente incongruencia de esta hazaña filantrópica adquiere un encadenamiento lógico irreprochable: cuantos más niños podamos meter en la trituradora de carne cuando todavía no tienen rostro, más reparo nos dará golpear el rostro de los que sobrevivan. El drama moral comienza con la decisión de contemplar el rostro del otro; mientras no haya rostro que contemplar, el progre puede hacer como si el otro no existiese. «¿Por qué hoy en día se rechaza el infanticidio, mientras casi se ha perdido la sensibilidad ante el aborto? -se preguntaba el teólogo Joseph Ratzinger en su opúsculo “El derecho a la vida”-. Quizá sólo porque en el aborto no se contempla el rostro de la criatura que jamás verá la luz». Ojos que no ven, corazón que no siente; y como el progre no está para afrontar dramas morales, cierra los ojos del corazón y mete al niño gestante en la trituradora de carne, antes de que adquiera un rostro humano.
En su afán por no mirar el rostro del otro, el progre ha desarrollado una suerte de antropología bizantina que hace depender la condición humana de una vida gestante de su tamaño, de su viabilidad, de las semanas de gestación, etcétera. El progre nos quiere hacer creer que un feto de diez semanas no merece protección jurídica porque no puede desarrollar una vida independiente de su madre. Pero la inviolabilidad de la vida humana en modo alguno depende de que sea viable por sí misma; más bien al contrario, una vida se torna más valiosa cuando más desvalida se halla, cuando más reclama nuestra ayuda para seguir existiendo, cuando carece de poder y de voz para defenderse. La inviolabilidad de la vida depende, en fin, de nuestra decisión de mirarla de frente, reconociendo en ella una dignidad inalienable. La vida humana no es intangible por el mero hecho de que pueda desarrollar una existencia autónoma: un anciano aquejado de demencia senil o un paralítico amarrado a su silla de ruedas tampoco pueden vivir por sí mismos; y, sin embargo, no se nos ocurriría pensar que por ello carecen de dignidad (aunque la filantropía progre ya se relame con la idea de darles matarile). Naturalmente, para alcanzar a ver la dignidad de una vida gestante, hay que mirarla a través de los ojos del corazón, allá donde reside nuestra libertad para elegir el bien o el mal. Y como el progre rehuye las decisiones morales, como ni siquiera acepta que existan bien y mal, recurre al fisiologismo más mostrenco y dictamina: una vida gestante no es vida, puesto que no tiene rostro. Y puesto que no tiene rostro, no puede ser sujeto, sino objeto del que puedo disponer libremente, objeto que puedo destruir llegado el caso.
Pero el progre, decíamos antes, necesita disfrazar su cinismo de filantropía. Y para justificar la matanza de vidas gestantes necesita invocar derechos. El progresismo es una máquina de hacer derechos como churros; basta con girar el manubrio y arrimar la sartén. Y, así, el progre se saca de su manga de filántropo el «derecho al aborto»: la mujer tiene derecho a decidir sobre su calidad de vida; la sociedad tiene derecho a desembarazarse de niños indeseados para garantizar a los ciudadanos altas cotas de bienestar, etcétera. El progre disfraza de derechos lo que no son sino expresiones del interés más descarnado y egoísta; y, en esta labor de camuflaje, no tiene empacho en negarle la dignidad a la vida, mientras esa vida no tenga rostro. Pero de la mirada que dirigimos a esas vidas sin rostro depende nuestra propia dignidad: cuando las tratamos como objetos de los que podemos disponer a nuestro libre antojo, estamos negando su dignidad, pero también la nuestra. Estamos, sencillamente, dejando de ser humanos.
Y el progre, que ha dejado de ser humano, necesita fingir que lo sigue siendo con aspavientos filantrópicos. Entonces va y prohíbe que a los niños supervivientes de sus carnicerías les peguemos un cachete. Tal vez en el llanto de esos niños cacheteados oiga el llanto mudo de los niños que arrojó a la trituradora, cuando aún no daban la talla. Tal vez en el rostro lloroso de los niños cacheteados vea el rostro de los niños que no llegaron a tenerlo, porque nunca fueron mirados con los ojos del corazón.

Fuente: ABC

sábado, 29 de junio de 2013

El valor de un billete de 20 Euros.... INTERESANTE!!!


Un profesor enseña un billete de 20 € y dice a sus alumnos: "¿A Quién le gustaría tener este billete?" todos los alumnos levantan la mano.
Arruga el billete y pregunta: "¿quién sigue queriéndolo?" Las manos suben de nuevo.
Él lanza el billete arrugado en el suelo, salta encima y dice: "¿Aún alguien lo quiere?"
Los alumnos levantan la mano.
Entonces les dice: 
"Amigos míos, habéis aprendido una lección muy importante hoy:
Aunque he arrugado el billete, lo he pisoteado, lo he lanzado, habéis querido tener el billete, porque su valor no había cambiado, seguía con un valor de € 20...!"



Muchas veces en la vida, te ofenden, personas te rechazan y los acontecimientos te sacuden. Sientes que ya no vales nada, pero TU VALOR no cambiará NUNCA para la gente que realmente te quiere, e incluso si para ellos cambiase... PARA DIOS NUNCA CAMBIA, ÉL QUE TE HA CREADO... SABE CUÁL ES TU VALOR Y PARA QUÉ TE HA CREADO. Incluso en los días en que estes en tu peor momento, TU VALOR SIGUE SIENDO LO MISMO.

NO DUDES DE TU VALOR... incluso en los días en que estés en tu peor momento, TU VALOR SIGUE SIENDO EL MISMO vales SIEMPRE igual o MAS.. NUNCA MENOS!!